28.6.09

MJ

No he podido evitarlo. Estos días no quería escribir de él, ya lo hacían otros por mí y no podía decir mucho más que ellos. Pero me he dado cuenta de que sí, de que hay algo que otros no podrán hablar: los momentos de mi vida en los que él estaba presente. Aunque no fuera consciente, siempre he sido fan de él, de su música. Porque a mí, como a la mayoría de gente, es lo único que me importaba: sus canciones, sus videoclips y sus bailes.


De muy pequeños, cuando salía el vídeo de Thriller en la televisión, me escondía con mis primos debajo de la mesa y nos tapábamos con lo que caía del mantel para escondernos de esos monstruos que salían en la tele. Pero siempre se nos iba una mirada por el borde del mantel, porque aunque nos daba miedo, nos encantaba.

Los dos primeros vinilos de música que recuerdo son" The Final Countdown" de Europe y "Bad" de Michael Jackson. Todos los fines de semana le pedía a mi padre que me lo pusiera para que yo, con mi inglés de 6 años y con ayuda de las letras pudiera chapurrear alguna de sus canciones.

Me toco vivir uno de esos malos momentos que tenemos todos: vino a actuar al Calderón y a mi me pilló demasiado pequeño. Una pena no haber tenido un artilugio como el de "Big".

El mismo día que se publicó su último disco, "Invincible", me recuerdo delante de las estanterías de la Fnac decidiendo qué color de portada coger. Incluso dudé si comprarme todos. Al final opté por el rojo.

Y uno que siempre me perseguirá y que siempre recordará que yo fui fan de Michael Jackson, y que de pequeño siempre me hacía mucha ilusión decir: compartíamos cumpleaños.

Descansa en paz Michael Jackson